Por qué los hospitales optan por la generación de oxígeno in situ
En un hospital moderno, el oxígeno no es un "consumible" en el sentido habitual, sino una utilidad crítica que sustenta la atención al paciente en todos los departamentos. Los servicios de urgencias necesitan oxígeno de forma instantánea para traumatismos y casos respiratorios agudos; las UCI dependen de la terapia continua; los quirófanos requieren una oxigenación estable durante las intervenciones; y las salas generales utilizan habitualmente la oxigenoterapia para la neumonía y otras enfermedades respiratorias.
Lo que ha cambiado en los últimos años no es la importancia clínica del oxígeno, sino las expectativas operativas en torno a la disponibilidad, el control de costes y la resistencia.
A los responsables de los hospitales se les pide cada vez más que consigan tres resultados a la vez
- Continuidad clínica (el oxígeno debe estar disponible 24 horas al día, 7 días a la semana, sin interrupciones)
- Confianza operativa (menor exposición a los retrasos de los proveedores y a las limitaciones logísticas)
- Previsibilidad financiera (menor coste total de propiedad frente a los modelos de suministro heredados).
Por este motivo, cada vez más responsables sanitarios evalúan los generadores de oxígeno para hospitales, especialmente los sistemas generadores de oxígeno médico PSA que producen oxígeno directamente in situ a partir de aire comprimido. Oxywise posiciona la generación de oxígeno in situ como un cambio estratégico: pasar del "oxígeno suministrado" al "oxígeno producido" para reducir riesgos al tiempo que se mejora la visibilidad de los costes.
Para los hospitales que planean ampliar su capacidad, mejorar su preparación ante catástrofes o permitir un despliegue rápido, la misma lógica se extiende a las soluciones móviles y modulares -como un generador de oxígeno para hospitales de campaña-, donde el acceso a la cadena de suministro puede ser incierto y la rapidez de la puesta en marcha es fundamental.











